El éxito del verano pasado, “Despacito”, no fue sólo una canción más de las cien canciones del Hot Billboard. No tuvo precedentes al convertirse en la primera canción mayormente en español que logró entrar en la posición número uno desde la canción clásica de Los Del Río, “La Macarena” en el año 1996 y 1997. Según Influencer’s Marketing Hub, fue el video musical más visto en YouTube en el año 2017 con más de 5.4 mil millones de visitas.

Mientras Justin Bieber y Daddy Yankee pueden ofrecer versos en inglés a lo largo de la brillante epopeya musical, la canción es principalmente en español, pero también se puede identificar como un híbrido de lo que llamamos “spanglish”, mezclando palabras y modismos del español e inglés vernáculo. Sin embargo, ¿cómo un remix de reggaetón en “spanglish” llegó a ser tan exitoso?

Todo lo que Justin Bieber toca se convierte en oro, pero antes de que JB se involucrara con el sencillo, el éxito ya estaba encabezando las listas en Argentina, Colombia, Chile, México, España, Alemania y Francia. Bieber solicitó volver a mezclar la canción después de escucharla en un club nocturno colombiano. JB agregó un verso al principio, cantó a lo largo de la canción, y toma las riendas de Luis Fonsi cuando canta la palabra del título despacito via un a cappella lento y constante.

Sin embargo, la canción es más que simplemente pegadiza. Justin Bieber obviamente trajo un nivel de atención sin precedentes a la remezcla, cual en realidad no difiere de la canción original. Al presentar la canción a un público más amplio, ayudó que dispara a nuevas alturas en los Estados Unidos. Pero, ¿cuál fue el atractivo que llevó a las personas a conectarse con una canción que no se cantaba mayormente en inglés?

El éxito de “Despacito”, en esencia, ha capturado el espíritu de nuestros actuales problemas políticos y económicos, o nuestra voluntad de escapar de ellos. Cuando todo en el mundo parece ser una mezcla de fuego y azufre, “Despacito” fue nuestro escape para sobrevivir en el caos. Escuche la canción una vez y básicamente nos transporta a un paraíso tropical, hormigueando nuestros centros de placer mientras imaginamos un entorno de playa donde el amor corre desenfrenado. En un mundo donde las presiones capitalistas y económicas privan a la gente de alegría, canciones como “Despacito” ayudan a las personas a liberar su estrés. Los tempos optimistas pueden ser incluso hasta más poderosos que una de las películas o actuaciones más ásperas ya que dicha canción inspira poder y a la vez es accesible. La música es una forma de arte que nos permite liberar nuestros miedos y escapar a un mundo en el que no tenemos que tomarnos a nosotros mismos, ni a los demás, con tanta seriedad. El progreso exige celebración, pero el estancamiento también exige la liberación. Es por eso que en una época como esta oscura, el arte puede florecer de manera visceral. La música “dance”, como “Despacito” y EDM, se convierte en una medida perfecta para informar nuestra reflexión y liberación de estos tiempos difíciles y encontrar un camino para abrazar el cambio en forma de ritmos diferentes, sin importar de dónde vienen — algo que el mundo puede verdaderamente emular en este momento. Gracias a “Despacito”, el ritmo de reggaetón ha llegado a un público aún más amplio que necesita este tipo de música para respirar, regocijarse y relajarse como una forma de placer y autocuidado.

2018-09-14T15:08:32+00:00 September 14th, 2018|Blog, EDM, Enrique Cadena Marin|0 Comments

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